Definición de Evaluación Auténtica

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          Se llama Evaluación Auténtica o real, al proceso evaluativo que incluye múltiples formas de medición del desempeño de los estudiantes. Estas reflejan el aprendizaje, logros, motivación y actitudes del estudiante respecto a las actividades más importantes del proceso de instrucción. Ejemplos de técnicas de valoración auténtica incluyen valoraciones de desempeño, portafolios y autoevaluación. 
          Cuando hablamos de valoración de desempeño nos estamos refiriendo a cualquier forma de evaluación en la cual el estudiante construye una respuesta en forma oral o escrita. Cuando hablamos de valoración del Portafolio estamos aludiendo a la recopilación sistemática, durante un período de tiempo determinado, de trabajos del estudiante que se analizan para mostrar el progreso alcanzado respecto de los objetivos de instrucción establecidos. La autoevaluación por otra parte, ofrece al estudiante oportunidades para que éste autoregule su aprendizaje y se responsabilice de evaluar su propio progreso. La valoración integrada hace referencia a la evaluación de múltiples habilidades o la evaluación del lenguaje y del contenido dentro de la misma actividad. Por ejemplo un informe escrito de ciencias, puede incluir la evaluación de destrezas del lenguaje, de la selección y uso de información, así como de habilidades de razonamiento y conocimiento sobre el contenido científico. 
         Otros términos ayudan a definir el significado de Evaluación Auténtica. En un sentido más amplio, la valoración es un abordaje sistemático para recopilar información sobre el aprendizaje del estudiante y su desempeño, que normalmente se basa en distintas fuentes de evidencia. La evaluación alternativa incluye enfoques con los que se averigua qué sabe el estudiante o que es capaz de hacer, utilizando métodos diferentes al de la aplicación de exámenes de escogencia múltiple. Por lo tanto, la evaluación auténtica constituye un subconjunto de estos procesos alternos de evaluación. Se fundamenta en el supuesto de que existe un espectro mucho más amplio de desempeños que el estudiante puede mostrar y que se diferencian del conocimiento limitado que se evidencia con un examen estandarizado de respuestas cortas.    

          Este espectro más amplio debería incluir situaciones de aprendizaje de la vida real y problemas significativos de naturaleza compleja, que no se solucionan con respuestas sencillas seleccionadas de un menú de escogencia múltiple.

          Aquí encontrarán sitios apara desarrollar rúbricas de evaluación.

ORÍGENES DE LA EVALUACIÓN AUTÉNTICA


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Origen de la Evaluación Auténtica

La evaluación estandarizada en el ámbito de la Psicología, tiene sus orígenes en las demandas sociales de principios de siglo:1.La primera de ellas surge en el ámbito educativo, donde al establecerse la enseñanza obligatoria se requería algún método para clasificar a los niños en diferentes niveles. La respuesta a este problema la ofreció Alfred Binet con el primer test mental que evaluaba procesos superiores de pensamiento.2.Un segundo origen se sitúa en la Primera Guerra Mundial, cuando un grupo de psicólogos de la APA elaboró los primeros tests colectivos de inteligencia con el fin de seleccionar entre miles de soldados a los más adecuados para desempeñar diferentes tareas. —A la luz de estas preocupaciones, en los últimos años se han multiplicado las experiencias, investigaciones y artículos donde se mencionan otros tipos de evaluación que suelen etiquetarse como «auténticos», «alternativos», «directos», «basados en actuaciones». Todos ellos pretenden superar las críticas dirigidas a los métodos de evaluación estandarizados.

La Evaluación Auténtica

Con la idea de eliminar los problemas del evaluación estandarizada han ido apareciendo nuevas alternativas bajo la denominación de evaluación auténtica, que es definida por sus defensores por oposición a la evaluación tradicional, a la que culpan de algunos de los problemas del actual sistema educativo, donde no se detecta el verdadero aprendizaje. Este término agrupa todo un conjunto de alternativas a la evaluación tradicional, donde la respuesta no está limitada a la elección de una de las alternativa  presentadas y donde el contexto es significativo.  La evaluación autentica se centra en actuaciones más realistas o significativas para su diario vivir, incluye múltiples formas de medición del desempeño de los estudiantes. Estas reflejan el aprendizaje, logros, motivación y actitudes del estudiante respecto a las actividades más importantes del proceso de instrucción.

URL(http://www.eduteka.org/profeinvitad.php3?ProfInvID=0013)

URL (http://www.psicoactiva.com/bio/bio_3.htm)

«Propósito de la Evaluación Auténtica del Aprendizaje»

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La Evaluación Auténtica se ubica dentro del grupo de nuevas tendencia en evaluación alternativa a la evaluación tradicional. Estas tendencias consideran a la evaluación como un proceso de valorización del aprendizaje. La Evaluación alternativa y auténtica se sustenta teóricamente en los principios constructivistas del aprendizaje y la enseñanza.

La evaluación auténtica constituye una instancia destinada a mejorar la calidad de los aprendizajes.

Propósito de Evaluación Auténtica

Su propósito principal es mejorar la calidad del proceso de aprendizaje y aumentar la probabilidad de que todos los estudiantes aprendan. En este sentido, la evaluación auténtica constituye una actividad formadora (Nunziatti, G. 1990; citado por Condemarín y Medina, 2004) que permite regular los aprendizajes; es decir, comprenderlos, retroalimentarlos y mejorar los procesos involucrados en ellos.

La evaluación auténtica constituye un interesante aporte al cambio de la cultura evaluativa. El nuevo enfoque curricular tiene por centro la actividad de los estudiantes, sus características y conocimientos previos y los contextos donde esta actividad ocurre. Centrar el trabajo pedagógico en el aprendizaje más que en la enseñanza, exige desarrollar estrategias pedagógicas diferenciadas, adaptadas a los distintos ritmos, estilos de aprendizaje y capitales culturales de un alumnado heterogéneo. También implica reorientar el trabajo pedagógico desde su forma actual, predominantemente discursiva y basada en destrezas, a una modalidad centrada en actividades de exploración, de búsqueda de información, de construcción y comunicación de nuevos conocimientos por parte de los estudiantes, tanto individual como colaborativo.

Es una evaluación para el aprendizaje. Está al servicio del aprendizaje, no busca informar un resultado .Busca registrar un proceso, Busca mostrar la evolución del aprendizaje. Su objetivo es evaluar el progreso, no únicamente medir un resultado.

Es una evaluación formadora.

La Evaluación Auténtica

          Dentro de los supuestos evaluativos que plantea la reforma educativa se encuentra la utilización de recursos y estrategias para evaluar el trabajo de alumnos(as) que siguen los principios de la evaluación auténtica. Esta perspectiva evaluativa, provoca un impacto tanto en la interacción profesor-alumno/a, como también en el aprendizaje, lo que contribuye de manera significativa a generar cambios en el sistema educativo. En este caso la implementación de la evaluación auténtica a nivel sala de clases, genera un acercamiento más constructivista e interactivo a la labor del profesor, como también al aprendizaje de los alumnos/as.

Elementos de una evaluación auténtica

1.- La construcción del conocimiento por parte del alumno, proceso que ocurre cuando sintetiza, evalúa, y/o analiza información.

 2.- La utilización de la indagación por parte del alumno(a). Esto implica una habilidad de nivel superior.

  3.- La vinculación de los aprendizajes, y por lo tanto de la evaluación,  con el mundo exterior y cotidiano del alumno(a).

 4.- La construcción de aprendizajes significativos, éste dependerá de la complejidad de las conexiones realizadas entre los significados construidos y los significados que existen previamente en la estructura cognitiva del alumno/a.

 5.- La evaluación es permanente y regula el proceso de aprendizaje. Por esto la evaluación es fuente importante de información para el docente y para el alumno(a).

 De todo esto se desprende que el docente actual debe:

1.- Dominar la estructura interna de la especialidad o disciplina que enseña.

2.- Conocer los procesos que implican al aprendizaje.

3.- Analizar su práctica reconociendo actividades.

4.- Ser un mediador entre los  conocimientos nuevos y los previos que poseen sus alumnos(as).

 MÉTODOS DE AUTO EVALUACIÓN

          La autoevaluación puede tomar diversas formas, que incluyen:

1     Discusiones con la participación de toda la clase o de grupos pequeños.

2     Cuadernos o diarios de reflexión.

3     Auto evaluaciones semanales.

4     Listas de chequeo e inventarios de auto evaluación.

5     Entrevistas maestro – estudiante.

          Estos tipos de auto evaluación comparten un tema común: solicitar a los estudiantes que revisen su trabajo para que se den cuenta de lo que han aprendido y cuales son las áreas en las que aún les falta claridad. Aunque cada método difiere un poco, todos deben incluir el tiempo suficiente para hacer una consideración a profundidad y evaluar el progreso.

          Cuando los estudiantes entienden los criterios de lo que es un buen trabajo, antes de comenzar una actividad de lectura o escritura, tienen una mayor posibilidad de alcanzar esos criterios. La clave para esta comprensión es que los criterios sean claros. A medida que los estudiantes evalúan su propio trabajo usted puede pedirles que establezcan sus propios criterios de lo que es para ellos un buen trabajo. Ayúdeles a clarificar sus criterios a medida que evalúan su propio trabajo.

          Las observaciones y reflexiones de los estudiantes pueden suministrar también retroalimentación valiosa para que usted refine o reevalúe su plan de enseñanza. A medida que los estudiantes contesten preguntas sobre su aprendizaje y las estrategias que están utilizando, reflexione sobre sus respuestas para encontrar lo que realmente están aprendiendo y evidencien si están aprendiendo lo que usted pretende enseñarles, entonces usted podrá refinar o reevaluar su plan.

OPORTUNIDADES DE AUTOEVALUACIÓN

          Para que la reflexión tenga significado se necesita práctica. Esta es una verdad que aplica tanto a los maestros como a los estudiantes. Usted puede apoyar mejor a sus estudiantes en los esfuerzos de auto evaluación que realizan, si regularmente les da un tiempo sin interrupciones, para que piensen sobre su progreso. Es posible que al principio usted tenga que guiarlos en la reflexión con preguntas como estas:

    ¿Qué aprendí hoy?

    ¿Qué hice bien?

    ¿En qué tengo todavía confusión?

    ¿En qué necesito ayuda?

    ¿Sobre qué quiero saber más?

    ¿Cuál va a ser mi próximo trabajo?

          A medida que los estudiantes participan en el proceso de auto evaluación, van a tener muchas oportunidades para recoger algunos de sus trabajos escritos y manifestar sus reacciones sobre algunos tópicos que hayan leído. Reuniones individuales con los estudiantes pueden ayudarles a guiar estos períodos de auto reflexión y reforzar la idea de que conservar y evaluar el trabajo son pasos importantes en la auto evaluación.

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Algunas máximas Freireanas y una reflexión permanente

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1.     Es necesario desarrollar una pedagogía de la pregunta. Siempre estamos escuchando una pedagogía de la respuesta. Los profesores contestan a preguntas que los alumnos no han hecho.

2.      Mi visión de la alfabetización va más allá del ba, be, bi, bo, bu. Porque implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica en la que está el alfabetizado

3.      Enseñar exige respeto a los saberes de los educandos

4.      Enseñar exige la corporización de las palabras por el ejemplo

5.      Enseñar exige respeto a la autonomía del ser del educando

6.      Enseñar exige seguridad, capacidad profesional y generosidad

7.      Enseñar exige saber escuchar

8.      Nadie es, si se prohíbe que otros sean.

9. No hay palabra verdadera que no sea unión inquebrantable entre acción y reflexión

Paulo Freire

Instrumentos de la Evaluación Auténtica

La evaluación auténtica es un proceso fundamentalmente multidimensional, dado que a través de ella se pretende obtener variadas informaciones referidas, tanto al producto como al proceso de aprendizaje, estimar el nivel de competencia de un estudiante en un ámbito específico, verificar lo que se ha aprendido en el marco de una progresión, juzgar un producto en función de criterios determinados, apreciar la forma de comunicar hallazgos, etc.

La pluralidad de la evaluación implica que se utilicen variadas estrategias evaluativas, tales como la observación directa, entrevistas, listas de cotejo, proyectos, etc. y múltiples criterios de corrección. También la pluralidad de la evaluación da lugar a variadas informaciones sobre las competencias de los estudiantes, permitiendo que se expresen las distintas inteligencias y estilos

Mapas de progreso

Utiliza los mapas de progreso para describir la naturaleza del desarrollo del estudiante dentro de un área de aprendizaje y para poseer un marco de referencia que permita monitorear su progreso individual a lo largo del ciclo de estudios. El mapa de progreso grafica y describe el avance del aprendizaje de un estudiante en relación a indicadores o descriptores de destrezas, competencias, significados o conocimientos.

Los resultados de la evaluación se utilizan para mejorar e individualizar la enseñanza, apoyando a los estudiantes para que comprendan y corrijan sus errores; los progresos individuales se comparan con sus logros anteriores y se da una información general acerca de su ubicación en su respectivo mapa de progreso.

Registros de Autoevaluación

La evaluación auténtica incluye retroalimentación permanente y multidireccional. Una de las retroalimentaciones que se plantea es la que realiza el propio alumno sobre sus aprendizajes Esta tarea posibilita el desarrollo de la inteligencia interpersonal, evaluando y conociendo áreas de fortaleza y debilidades. Mediante la autoevaluación los alumnos pueden reflexionar y tomar conciencia acerca de sus propios aprendizajes y de los factores que en ellos intervienen. En la autoevaluación se contrasta el nivel de aprendizaje con los logros esperados en los diferentes criterios señalados en el currículo, detectando los avances y dificultades y tomando acciones para corregirlas. Esto genera que el alumno aprenda a valorar su desempeño con responsabilidad.

Un ejemplo de autoevaluación diseñado por un profesor de plástica:

aspecto Empleo de la técnica Trazos Persistencia Limpieza Creatividad Colaboración Uso del color xx xxx
Destaco
Bueno
Adecuado
Puedo mejorar

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El uso de esta grilla  de auto-observación le permitirá que cada alumno obtenga una valoración de sus trabajos en términos de cada uno de los criterios planteados y de esta manera identificar los aspectos el alumno considera que puede mejorar, y los aspectos en los que ha realizado un buen trabajo. Para una siguiente oportunidad, el mismo alumno, sin necesidad de que sea dirigido por el profesor, podrá emplear este registro para evaluar otro trabajo similar y observar de esta manera si ha logrado un progreso en los diferentes aspectos.

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Escribir El diario de mis APREDIZAJES

Este instrumento se basa en el poderoso concepto que escribir enseña. Escribir ayuda al cerebro a procesar la información. Escribir ayuda a relacionar conceptos con experiencias previas. Escribir documenta los aprendizajes.

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Rubricas matriz de valoración

Un método diseñado para facilitar la calificación y acelerarla, así como para proveer de una más útil realimentación a los alumnos, es el uso de rúbricas. Cuando calificamos productos auténticos del aprendizaje, una rúbrica es el modo sencillo, rápido y consistente de organizar la calificación.

 

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¿Qué es una rúbrica?

 

Una rúbrica es básicamente una lista de características que facilita evaluar la calidad de un producto de aprendizaje determinado. Identifica los rasgos y los componentes que deben estar presentes para indicar el nivel que se ha alcanzado en el aprendizaje.

 En otras palabras, una rúbrica es un conjunto de criterios de evaluación que especifica las características del producto para cada nivel de calidad, usualmente asociado con una letra o un número.

 1. Son una poderosa herramienta para el maestro que le permite evaluar de una manera más objetiva, pues los criterios de la medición están explícitos y son conocidos de antemano por todos, no se los puede cambiar arbitrariamente y con ellos se hace la medición a todos los casos sobre los cuales se ofrezca emitir juicios.

2. Promueven expectativas sanas de aprendizaje en los estudiantes pues clarifican cuáles son los objetivos del maestro respecto de un determinado tema o aspecto y de qué manera pueden alcanzarlos los estudiantes.

3. Enfocan al profesor para que determine de manera específica los criterios con los cuales va a medir y documentar el progreso del estudiante.

4. Permiten al maestro describir cualitativamente los distintos niveles de logro que el estudiante debe alcanzar.

5. Permiten que los estudiantes conozcan los criterios de calificación con que serán evaluados, previamente al momento mismo de la evaluación.

6. Aclaran al estudiante cuáles son los criterios que debe utilizar al evaluar su trabajo y el de sus compañeros.

7. Permiten que el estudiante evalúe y haga una revisión final a sus trabajos, antes de entregarlos profesor.

8. Indican con claridad al estudiante las áreas en las que tiene falencias o deficiencias y con esta información, planear con el maestro los correctivos a aplicar.

9. Proveen al maestro información de retorno sobre la efectividad del proceso de enseñanza que está utilizando.

10. Proporcionan a los estudiantes retroalimentación sobre sus fortalezas y debilidades en las áreas que deben mejorar.

11. Reducen al mínimo la subjetividad en la evaluación.

12. Promueven la responsabilidad.

13. Ayudan a mantener el o los logros del objetivo de aprendizaje centrado en los estándares de desempeño establecidos y en el trabajo del estudiante.

14. Proporcionan criterios específicos para medir y documentar el progreso del estudia

Para elaborar sus propias rúbricas, tenga en cuenta lo siguiente:

  • Primero, seleccione uno o varios de los objetivos pedagógicos a los que apunta el tema o materia.
  • Con esos objetivos en mente, piense: ¿cuál sería un ejemplo de producto del aprendizaje apto para evaluar auténticamente el nivel alcanzado por un estudiante?
  • Imagine el producto ideal. En otras palabras, si el logro fuese alcanzado al nivel más alto posible, ¿cómo sería? Elabore una lista completa de todas las características que ese producto ideal debería tener.
  • Decida cómo calificará el producto, si como «aprobó/desaprobó», o con un número o una letra. En estos casos, determine cuántas subcategorías habrá entre los extremos de la calificación.
  • Es importante que tenga en cuenta esto: si utiliza muy pocas subdivisiones en su calificación (el caso extremo es el binario aprobó/desaprobó) la medición carecerá de la precisión necesaria para describir adecuadamente los logros y motivará muchas discusiones por parte de los alumnos en torno a la interpretación de su rúbrica. Si en cambio utiliza muchas, no sólo se volverá un problema definir las cualidades de cada una de ellas, sino que luego se complicará innecesariamente el proceso de calificación, y deberá «hilarse muy fino» para categorizar cada producto.
  • Luego pregúntese: ¿qué características tendrá un producto mínimamente aceptable? Este nivel corresponde al «punto de corte» entre lo aceptable y lo que no lo es (la nota de «aprobación»). Idealmente (como en el caso de rúbrica presentado más arriba), la categorización es simétrica; el punto de corte está en el centro (C) y por encima y por debajo hay la misma cantidad de niveles de calificación. Pero puede ser que se trabaje bajo otros conceptos, como el de «porcentaje de adquisición» de conocimientos o habilidades. Este es el criterio tradicional con el que, por ejemplo, se utilizan los números del cero al diez para calificar a los alumnos y se establece que la aprobación se consigue con un seis o un siete, lo cual equivaldría al sesenta o setenta por ciento del máximo. Dónde se ubique el punto de corte o aprobación no tiene relevancia, en tanto por encima y por debajo haya suficientes niveles como para describir adecuadamente el nivel alcanzado.
  • Leer más: http://www.monografias.com/trabajos93/evaluacion-autentica-nuevas-tendencias-valorizacion-del-aprendizaje/evaluacion-autentica-nuevas-tendencias-valorizacion-del-aprendizaje.shtml#evaluacioa#ixzz2HiU8fTqS

Portafolios

Un portafolio es una colección de documentos del trabajo del estudiante que exhibe su esfuerzo, progreso y logros. El portafolio es una forma de evaluación que permite monitorear el proceso de aprendizaje por el profesor y por el mismo estudiante, permite ir introduciendo cambios durante dicho proceso. Es una forma de recopilar la información que demuestra las habilidades y logros de los estudiantes, cómo piensa, cómo cuestiona, analiza, sintetiza, produce o crea, y cómo interactúa (intelectual, emocional y socialmente) con otros, es decir, permite identificar los aprendizajes de conceptos, procedimientos y actitudes de los estudiantes. Puede utilizarse en forma de evaluación, co-evaluación y de autoevaluación.

Grillas de Coevaluación

La Coevaluación consiste en la evaluación del desempeño de un alumno a través de la observación  y determinaciones de sus propios compañeros de estudio. El mencionado tipo de evaluación  resulta ser realmente innovador porque propone que sean los mismos alumnos, que son los que tienen la misión de aprender, los que se coloquen por un momento en los zapatos del docente y evalúen los conocimientos adquiridos por un compañero y que ellos también han debido aprender oportunamente.

La coevaluación permite desarrollar en los alumnos una mirada positiva de los aprendizajes, enseñándoles a centrar su evaluación en lo que gustó, en lo que sorprendió, en lo que está y se puede mejorar.

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Retroalimentación al docente por parte de los alumnos

La evaluación auténtica, se caracteriza por brindar alta retroalimentación a toda la comunidad de aprendizaje. El docente puede beneficiarse con la retroalimentación que le dan sus alumnos. Esto permite mejorar la calidad de los aprendizajes ya que posibilita potenciar las estrategias , dinámicas, valores y actitudes valoradas y apreciadas por los alumnos y mejorar aspectos que hacen al logro de aprendizajes significativos.

La retroalimentación de los alumnos se puede organizar como una instancia formal oral o escrita. En este caso se suele entregar una grilla con una escala de valoración a los alumnos.

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Nuevas alternativas: la evaluación auténtica

Con el fin de superar estos problemas han ido apareciendo nuevas tendencias en evaluación bajo la denominación de evaluación auténtica, que es definida por sus defensores por oposición a la evaluación tradicional (no-auténtica), a la que culpan de algunos de los problemas del actual sistema educativo, donde no se detecta el verdadero aprendizaje. Este término agrupa todo un conjunto de alternativas a la evaluación tradicional, donde la respuesta no está limitada a la elección de una de las alternativas presentadas y donde el contexto es significativo.

     La persona evaluada hace, crea o produce algo durante un tiempo suficiente para poder evaluar el proceso, el resultado o ambos (Messick, 1998). En los tests tradicionales la respuesta era correcta o incorrecta, sin posibilidad de conocer el proceso por el cual esa opción era elegida.

Algunos autores apuntan otros requerimientos para hablar de evaluación auténtica: la tarea debe dejar libertad al examinado; el material estimular no debe estar estandarizado; han de ser las propias personas evaluadas las que elijan el momento de actuar para estar verdaderamente motivados; incluso, y especialmente en el ámbito educativo, el evaluador debe conocer a las personas que está evaluando, sus circunstancias vitales y su historia de ejecución de la tarea (Sackett, 1998).

El nuevo modelo se centra en actuaciones más realistas, siendo su objetivo evaluar en una escala absoluta (no relativa según el grupo de referencia) cómo las personas dominan tareas específicas.

Prácticamente cualquier alternativa al test de lápiz y papel entraría dentro del nuevo modelo: respuestas abiertas (construidas) frente a la mera elección de una alternativa; ensayos; realización de tareas que pueden simular el desempeño de un trabajo o ser verdaderas muestras del trabajo que está realizando la persona evaluada (portafolio, en el ámbito educativo).

Todos ellos, son indicadores más convincentes de lo que realmente sabe un estudiante o un candidato para desempeñar un trabajo.

Siempre ha existido este tipo de medidas, pero ahora se proponen como un nuevo sistema de evaluación a gran escala. Hasta ahora se buscaban evaluaciones baratas, breves, fáciles de puntuar y objetivas, el nuevo modelo tiene características muy diferentes:

1. Se realizan observaciones y registros de la ejecución de tareas pertenecientes a un dominio específico, que proporcionan una base para hacer inferencias sobre las personas, sin pretender evaluar habilidades subyacentes.

2. La demanda se asemeja más a una situación instruccional real, donde se presenta un problema, pero no alternativas cerradas para resolverlo. La persona evaluada, no sólo tiene que acabar de definir el problema, sino además elaborar su respuesta.

3. Superan la simplicidad de las preguntas de alternativa múltiple, requiriendo que la persona actúe en situaciones más complejas y reales.

4. Los resultados son percibidos como más válidos por los profesores, representan mejor los verdaderos conocimientos y habilidades del alumno.

5. Pueden examinarse tanto el proceso como el resultado.

6. Se observa la calidad de la ejecución observada, sin valorar tanto la restrictiva estandarización de otras evaluaciones.

Para poner en práctica este modelo, es necesario superar importantes retos a los que se enfrentan tanto profesores como investigadores: las aulas son pequeñas, no se dispone de los materiales necesarios y las escuelas tienen esquemas de trabajo muy delimitados. Sin embargo, con más o menos dificultades, cada vez

son más las experiencias donde la evaluación se aparta de los cánones de la estandarización para reflejar las características del nuevo modelo. Dos ejemplos de su puesta en marcha son: la propuesta de Solano-Flores y Shavelson (1997) para evaluar la realización de una tarea y el uso del portafolio en el ámbito educativo.

Solano-Flores y Shavelson configuran el proceso de evaluación a través de tres componentes y tres dimensiones.

Los componentes necesarios son siempre: a) una tarea donde se presenta un problema bien contextualizado, cuya solución requiere el uso de materiales concretos que han de ser utilizados por los estudiantes; b) un medio para recoger las respuestas de los estudiantes (grabaciones, gráficos que reflejan la solución, redacción de conclusiones…) y c) un sistema de puntuación,con el fin de valorar el razonamiento y exactitud de las respuestas.

Las dimensiones tienen un carácter metodológico y práctico, y se encuentran muy vinculadas unas a otras: a) el contenido hace referencia a aspectos como la adecuada representación del dominio, asegurar que los contenidos sean significativos y comprensibles para las personas evaluadas y que exista una amplia variedad de soluciones de diferente grado de corrección; b) el equipamiento , tiene en cuenta los materiales y recursos disponibles; y c) la puesta en práctica, alude a la disponibilidad de las condiciones físicas y de tiempo necesarias, la fiabilidad interjueces, el tiempo para re a l i z a r la tarea o el entrenamiento con el sistema de puntuación. Son frecuentes las tensiones entre las dimensiones debido a su mutua influencia, por ejemplo, si se reduce el coste de los materiales pueden aumentar los erro res de medida, y si estos son de alta calidad el coste puede ser muy alto. Se trata de un proceso cíclico, donde es imposible optimizarlas todas, se debe buscar la combinación que maximiza las ventajas y minimiza los inconvenientes.

El proceso comienza identificando las actuaciones que demuestran el dominio de ciertas habilidades y seleccionando las tareas que pueden licitarlas. Decididos los aspectos relativos a cada dimensión, el problema o tarea se presenta a las personas que se van a evaluar, y se van registrando los pasos que realizan durante el ejercicio. Las observaciones o registros son valorados por un grupo de jueces, expertos en el campo, quienes evalúan la expresión de dichas habilidades y todo el proceso de ejecución de la tarea.

Esta propuesta es una opción entre muchas de cómo llevar a la práctica la filosofía de la evaluación auténtica, ahora bien, la alternativa que más atención ha recibido, especialmente en el contexto educativo, es el portafolio. Se trata de un método muy útil en este ámbito y que representa un buen ejemplo para explicar algunas características del nuevo modelo. Arter y Spandel (1991), lo definen como el grupo de trabajos realizados intencionalmente por el estudiante, donde se muestran sus lo gros en una o más áreas. Según Meisels y Steele (1991), el portafolio permite a los estudiantes participar en la evaluación de su propio trabajo, permite seguir mejor la pista de su desarrollo y proporciona una base para realizar una evaluación cualitativa de todos los lo gros de cada niño.

El portafolio recoge múltiples pruebas de trabajo: redacciones, cuentos, dibujos, libros leídos, vídeos, fotografías, grabaciones,…

Idealmente, debería incluir distintos tipos de observaciones (Grace y Shores, 1991):

a) Registros de actividades, hechos e intervenciones espontáneas realizadas por el estudiante, sin ser juzgadas. Dan una idea de su progreso diario.

b) Inventario de objetivos. Es una de las herramientas más útiles para seguir el progreso de los estudiantes, donde se especifican diferentes objetivos educativos, entre ellos los diferentes pasos para la adquisición de habilidades. En general, las observaciones se basan en actividades cotidianas de clases.

c) Escalas de evaluación. Son apropiadas cuando el comportamiento observado tiene diferentes aspectos o componentes.

d) Preguntas y peticiones. Una de las maneras más directas de recoger información es preguntar directamente al alumno sobre su opinión o conocimientos sobre un tema determinado. Demuestra no sólo sus conocimientos sino también sus habilidades lingüísticas.

e) Tests de prueba. Ayudan a identificar las habilidades y conocimientos adquiridos, con el fin de guiar la planificación del proceso de enseñanza.